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El aguilucho cenizo (I): el descubrimiento

A principios de Junio me decidí con Patri a dar un paseo por la campiña de Rota, por los campos de trigo y pipa (girasoles) tan abundantes aquí. Me dirigí hacia una zona donde había visto campear un macho de aguilucho en el invierno. Conducíamos el coche por entre estos campos inmensos, por estas carreteras estrechas mayormente transitadas por la gran maquinaria agrícola y los agricultores (que por cierto, en Rota se les conoce como “mayetos“, pequeños minifundistas a lo largo de la costa de Rota-Chipiona hasta Sanlúcar). En una curva de la carretera se nos cruzó una hembra de aguilucho cenizo, aquí ya se nos presentaba la oportunidad de poder observarlos, nos metimos por una pista al lado de un cortijo, y lo seguimos con los prismáticos.

Típicos campos de algodón, trigo y pipa en esta parte de Cádiz occidental.

A nuestros pies se abrió un trigal de 400×150 m cruzado por el medio por una pista. De dimensiones pequeñas para los campos de aquí. La aguilucha que estabamos siguiendo comenzó a campear por el trigal. Pero al observarla, otro macho apareció por detrás nuestra en dirección al trigal! Y al fondo otros dos aguiluchos más! Y más allá parecía haber otros dos! Qué ocurría ahí?


Hembra de aguilucho cenizo, el color herrumbroso de las alas y de la parte superior del pecho es muy característico. Fijaros también en esa cola larga y estrecha que recuerda al azor.

Yo soy un gran desconocedor de los aguiluchos. Hay quien comenta que cría en los “Chans de A Serra do Barbanza”, pero yo nunca lo  he visto. Y la verdad, los aguiluchos son muy especiales, muy diferentes a cualquier otra ave rapaz que conozca. Son los absolutos dueños de la estepa y la campiña, de los espacios abiertos. Tras varias horas de observación, su forma de volar me llamó muchísimo la atención, son auténticas cometas contra el viento, de gran ligereza, con potentes aleteos cubren grandes distancias apoyándose en los típicos vientos laterales de estas zonas. Incansables, ésa es otra de las sensaciones que me transmitieron. Durante horas pueden estar campeando, dando alas de aquí para allá.

Otra cosa que me tenía estupefacto es que en la colonia, cada individuo se comporta diferente al resto, algunos se muestran indiferentes a la presencia humana mientras que otros como esta hembra, eran muy alarmistas y vocingleras, se repartirán los roles?

Su forma de caza es muy curiosa, a baja altura, campean los campos, aleteando periódicamente, dejándose caer y volviéndose a levantar, así una y otra vez a unos metros cerca del suelo. Algún incauto pajarillo, denota su presencia, y comete un grave error. El miedo a  la presencia del temible aguilucho le atenaza su nervioso corazón, y sale disparado de su posadero entre las hierbas, ése es el grave error, y lo que estaba buscando el aguilucho. En campo abierto, se sabe de su ventaja, esas alas largas y estrechas lo convierten ahora en un poderoso “sprinter” y esa cola tan larga (como si de un azor se tratara) le permite timonear, quebrarse y girarse en el aire a la máxima velocidad milimétricamente para poder capturar presas tan ágiles como cualquier pajarillo. A los segundos de lanzarse al aire, el pájaro se da cuenta de su grave error, allí en el aire es donde más indefenso se encuentra ante un aguilucho, busca una segunda oportunidad en la vida, unos quiebros que le permitan ganar unos segundos para “embarrarse”, es decir, lograr meterse en el matorral de nuevo de donde, ahora es consciente, no debería haber salido nunca.

La espesura de los trigales sirve de cobijo a multitud de especies de pájaros, incluidos también los aguiluchos.

En otro post os pondré un vídeo de esta técnica de caza que he descrito, es un macho de aguilucho cenizo, lo grabé entre el Pinar de la Algaida y la llanura de la Uve en Sanlúcar de Barrameda. Continuará…

PD: La realización de esta serie de posts sobre el aguilucho cenizo se ha realizado gracias a la colaboración del departamento de Biodiversidad de Cádiz de la Junta de Andalucía. Desde aquí agradecer públicamente, el esfuerzo y tesón de Jaime Nieto y del resto de compañeros para la protección y conservación de esta ave rapaz, joya auténtica de la fauna ibérica.

Datos del post

Fecha
julio 21st, 2011

Autor
xurxo

Categoría

4 comentarios a “El aguilucho cenizo (I): el descubrimiento”


  1. javi dice:

    Un depredador y relato muy interesante, ya me apetece ver ese vídeo.

  2. Mae dice:

    eso eso…esperaremos impacientes el vídeo ^_^

  3. xurxo dice:

    sí, así lo haré. El problema de los vídeos que tengo últimamente es que los archivos HD de la nikon p100, están en un formato que no me reconoce el sony vegas 8, y claro me da mucha pereza andar convirtiendo… etc etc… pero lo haré!


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  1. El aguilucho cenizo (II): la colonia de Rota | Los Bloggers de Axena 25 07 11

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