La fauna de la alta montaña, Peña Ubiña

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Estas vacaciones todos hemos aprovechado para estirar las piernas y desanquilosarnos de la vida sedentaria que nos obligan a llevar nuestras responsabilidades diarias. En mi caso es una excusa para salir a la montaña y disfrutar de las sensaciones de humildad que recorren tu mente al ascender una mole de más de 2.000 m. En esta ocasión, se trataba de Peña Ubiña (2.417 m.) situada en el límite entre León y Asturias, esta es una ruta muy popular por su altitud y situación muy cerca de la comarca de Babia.

Cuando salimos al monte resulta muy común encontrar gran cantidad de especies vegetales y animales pero cuando lo hacemos en montaña siempre resulta un poco más difícil. La altitud y las condiciones extremas hacen la vida más difícil.

Aún con eso durante la caminata nos topamos con inquietas aves muy que me resultó muy difícil fotografiar por lo desconfiadas que se mostraron.

Buitres leonados
Buitres leonados
Los pajarillos son muy desconfiados
Los pajarillos son muy desconfiados

También a pesar de la extrema sequedad ambiental, en un charco formado en la roca de un cauce seco encontramos un par de vigorosas ranas bermeja con una abundante prole.

Rana bermeja o temporea
Rana bermeja o temporaria
reancuajos de rana tempórea
renacuajos de rana tempórea

Otra especie muy llamativa, no por la especie, sino por el lugar fue una aparentemente frágil mariposa que encontramos en lo más alto;  al lado del marco geodésico de la cumbre. ¡Una mariposa chupaleche!

Chupaleches
Chupaleches (Iphiclides Podalirius)

Pero también hay hermosos ejemplares en cuanto a flora se refiere. Al ver esto resulta incompresible la expresión feo como un cardo, pues a mi me parece una planta muy hermosa. Me sorprende su azul resplandeciente con el sol de medio día.

Cardo azul
Cardo azul (Eryngium bourgatii)
Cardo Azul
Cardo Azul

Fuera de lo que a animales se refiere, me sorprendió mucho otra cosa. Durante tres horas de caminata a nuestra izquierda y derecha tan solo se ven inmensos prados, todos ellos perfectamente aprovechados, en donde no crece una hierva mas que otra. Indicio todo ello de que grandes cabañas ganaderas pacen en aquel gran valle. Este paisaje me recordó lo que quizás alguno pretende hacer en la Sierra del Barbanza a golpe de batida, fuego, y a saber que otras barbaridades.

Enorme extensión de pasto a lo largo del inmenso valle
Enorme extensión de pasto a lo largo del inmenso valle
Caballos pastando
Caballos pastando
Los prados estás muy secos pero las vacas se ven bien mantenidas
Los prados estás muy secos pero las vacas se ven bien mantenidas

Viendo todo esto se me plantean varias cuestiones… ¿La fauna salvaje y los intereses económicos que genera el ganado son compatibles? De no ser por esta tremenda presión que sufre este valle sin sombra, ¿habría un bosque en su lugar? ¿Estos ganaderos como hacen para cuidar su ganado de ataques de los depredadores?

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