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La Cueva del Pozo II

Pero para explicarlo aún mejor viajaremos  unos cuantos millones de años atrás. En aquel momento dos placas tectónicas chocaron y su fuerza creo tensiones que no pudieron soportar las grandes bloques de dolomía característicos de esta región del altiplano murciano. La roca estaba y sigue formada por cristales así que la tensión producida originó una fractura por los ejes más débiles de cristalización del gran bloque de roca.

Grieta en el techo de una cúpula de corrosión de origen tectónico

Por  esa pequeñas grieta fue penetrando el agua hasta formar pequeños lagos superficiales en calma. Y a partir de ese momento comenzaron a interactuar gas y material en unas condiciones de equilibrio necesarias para obtener las actuales cúpulas blancas de corrosión. Observen el plano topográfico de la cueva del pozo, las galerías presentan como principal característica la linealidad, debido al origen de la grieta a través de los ejes de cristalización del gran bloque de dolomía como consecuencia del efecto producido por las fuerzas tectónicas sobre la estructura de la roca.

Plano topográfico de la Cueva del Pozo en Jumilla (Murcia)

No busquen aquí la grandiosidad de salas como la de la cueva de la plata oeste o las más conocidas cuevas de Nerja. La impermeabilidad de este tipo de caliza no ha permitido el incesante goteo de agua a través de canales y fisuras necesario para la formación de calcita. Es evidente que en la cueva del pozo los espeleotemas o depósitos de calcita en sus diversas formas no existen siendo suplidas por esferas a cual más bella de todas.

El uso de carburo para la iluminación está expresamente prohibido en la cueva por lo que el color blanco se ha conservado inmaculado como el mandil de una joven inexperta. La fusión de las cúpulas nos invitan a viajar a través del tiempo y el espacio, como si de un lecho lunar se tratara. Es un lugar digno de cuentos y leyenda.

Espeólogo admirando las cúpulas blancas en forma de esferas.

Respecto a las características técnicas de la cueva del pozo diremos sin dudarlo que es una cueva difícil. La entrada y a pesar de no ser necesario el equipo vertical para penetrar en la misma esconde un terrible secreto… un descenso de unos 4 metros donde cualquier resbalón nos llevara sin remisión al interior de un pozo de 20 metros de profundidad y que es el que da nombre a la cueva, así que ojito con la entrada traicionera. Otra característica son sus corrientes de aire, de momento tienes frío que de pronto sientes el calor húmedo nauseabundo.

Daniel Vicente omnipresente para nuestra fortuna.

Dos zonas se distinguen muy diferenciadas entre sí; la primera de ellas es  llamada la zona húmeda, tiene un acceso más fácil en comparación la zona  denominada la parte seca. Esta fue la que visitamos, no tiene un acceso fácil ya que su comienzo pasa por atravesar una gatera estrechita. Tras discurrir por ella, con la fuerza de nuestros puños y con muchos coscorrones, nos encontramos las primeras cúpulas de corrosión blancas.

Una guerrera entre guerreros, su nombre es Marta.

Pasadas las primeras cúpulas, ante nosotros aparece el primer pozo vertical de unos siete metros de altura. La práctica se nota y en un periquete estamos colgados y rapelando hasta llegar a la primera sala en forma de cilindro. Allí continuaremos por una galería a la derecha y de nuevo ¡¡mucho cuidado!! pues un pozo vertical de unos ocho metros de altura se oculta con siniestras intenciones. Otra vez un descenso de unos ocho metros pero es cierto que este es el último pozo de la zona seca, a partir de ahí no es necesario el equipo vertical. En resumen es una cueva para la cual no encuentro suficientes elogios para ensalzarla pero me conformare con uno se llama…… grandiosidad

Cristales de aragonito. Que belleza

Datos del post

Fecha
diciembre 13th, 2011

Autor
Domingo

2 comentarios a “La Cueva del Pozo II”


  1. javi dice:

    Que bien te lo pasas, vamos a tener que hacer una sección de espéleo en el blog.

  2. Domingo dice:

    Javi, pues si me lo paso como los niños no te puedo decir otra cosa mas que es un privilegio cada vez que entro en cada uno de estos santuarios.



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