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EL COUREL, BUSCANDO EL CORAZON DE LA TIERRA (I)

Este fin de semana hemos aprendido mucho de nuestros amigos Maúxos (Gracias!).

Participamos en unas jornadas organizadas por ellos, el clube espeleolóxico Maúxo, en el Courel en la que además de haber aprendido mucho sobre cuevas, espeleoformas (nombre genérico para todo tipo de formaciones), topografía de cuevas y la formación de las mismas; han servido como jornadas de convivencia.

Magnífica cena de pasta a la caureliana en el bungalow de izqda. a dcha. Xurxo, Sonia, Manuel, Raúl y servidor.

Ya de camino me resultó muy curioso la actitud y el entusiasmo que sólo un Axena o un gran amante de la naturaleza muestra delante de cualquier ser vivo, y cada vez que nos cruzamos con un bicho, éste llama nuestra atención: un ratonero posado en un poste de la luz, un juvenil de salamandra en un regato, un mirlo en los setos del camping, un rosal salvaje en una cuneta o unos murciélagos sobrevolando los bungalows…

La primera noche, después de una cena denominada Pasta a la Coureliana según nuestro chef (Xurxo), comienza una sobremesa que se alargó hasta muy entrada la madrugada entre risas, batallitas de amoríos y claro: no podía faltar!, el futuro de Axena, y sus nuevos proyectos.

Intensa reunión tras la cena en el porche del bungalow donde se discutieron los diferentes proyectos y su estado de realización.

Por la mañana temprano, algo así como las 9:30 de la madrugada (uhff!!..), emprendemos la marcha en busca de nuestra primera cueva y experiencia espeleológica en el Courel, muy próxima al camping. La cueva estaba perdida entre profundos valles creados por antiguos glaciares. Comenzamos la marcha ladera arriba en busca del corazón de la tierra.

 

De izqda. a dcha. Manu, Orlando, servidor y Marcos ascendiendo con el material por la ladera.

 

Ya en la boca de la cueva nos preparamos para adentrarnos en la oscuridad y nos deslizamos casi  reptando hacia el interior esquivando un pozo estrecho y entre los restos de un derrumbamiento que los descubridores en su día salvaron para alcanzar las maravillas que nos esperaban…

Sonia y Trus apreciando unas curiosas estalactitas.

En una primera sala comenzamos a vez las peculiares estalactitas y estalagmitas.  Marcos con su gran elocuencia comienza a ilustrarnos con sus conocimientos en la materia, y también Rosa, Rei y Trus nos comentan diferentes aspectos relevantes de este entorno subterráneo. Con todo lujo de detalles nos explica cómo se forman todo tipo de espeleoformas que nos vamos encontramos al paso.

Y mientras nos maravillamos con lo que nos rodea, ellos (los mauxos) estudian el terreno para un próximo taller sobre reconstrucción.

Ahora toca trepar por una estalagmita para subir de nivel, y como si de un juego se tratara comenzamos a deslizamos por una serie de pasadizos, rampas y toboganes, escurridizos, pringosos y untados de arcilla (“unha morea” de barro! el paraíso de cualquier niño juguetón y un poco travieso). E incluso aquí nuevas formaciones nos llaman la atención.

Los pasadizos se suceden… la adrenalina de los primeros momentos vuelve a los límites de la normalidad, y creo que debemos estar a tropecientos mil metros bajo tierra… pero en cambio Marcos nos precisa que esa cueva está topografiada con las siguientes características: 31 metros de profundidad y unos 700-800 metros de desarrollo. De repente y tras un recoveco el FIN… al corazón de la tierra no se llega por aquí. Eso sí, en este punto una pequeña filtración de agua, un joven manantial comienza a fluir.

La cueva no termina aquí, porque metros atrás hemos dejado una nueva bifurcación por explorar. Y hacia allí nos dirigimos. En un rincón y casi de refilón a la salida de nuestra primera sala ¡Madre mía! ¿Qué es eso? Restos de un colmillo y la mandíbula de un oso pardo datado en unos 8.000 años de antigüedad!!!. Un yacimiento que nos asombra a todos. Los maúxos nos ilustran y nos comentan los detalles de las excavaciones y los hallazgos en esa cueva. Y es cierto, en aquella zona se encontraban más huesos y restos de oso pardo de hace miles de años.

El día acaba de empezar y nos prometen que esto es sólo el principio, que nos quedan dos cuevas, una con un río por el medio y un lago al final y otra con una emocionante entada en rápel y con más sorpresas… En otros posts (continuará).

8 comentarios a “EL COUREL, BUSCANDO EL CORAZON DE LA TIERRA (I)”


  1. Meu dice:

    Muy bueno el resumen Javi!!Que ganas de otro finde coureliano, estuvo genial. Ahora tenemos que ir concretando alguna incursión de las que planeamos esos días, como la del espeleobuceo.Ya planearemos ya!!

  2. Sonia dice:

    WONDERFUL!vendo esto asta creo que me repoño deseguida,jajaja,desdelo inolvidable.

  3. Darío dice:

    Un fin de semana estupendo, ¡con ganas de repetir!

  4. Javi dice:

    Sin problemas cuando estos dos (Sonia y Dario) se pongan a funcionar… Continuaremos con los proyectos que aquel find hablamos. Osea que ya estáis espabilando chicos. ANIMO Y PA`LANTE

  5. xurxo dice:

    Lo mejor es todo lo que nos queda por ver! En septiembre es el campamento de otoño, en unos días colgaré toda la información en un post. Realmente fue increíble.


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