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Monte Pindo, el fuego no quemó la esperanza

El Monte Pindo, también conocido como el Olimpo de los Celtas, era, y esperemos que en un futuro cercano vuelva a serlo, una de las joyas naturales de Galicia. Un lugar en el que se respiraba ese aire a naturaleza salvaje desaparecido hace mucho tiempo en la mayor parte de la Península Ibérica. Aquí el noble lobo compartía matorral con maese raposo, y el ratonero y el lirón careto se retaban, desde hace milenios, al mortal juego del gato y el ratón. Un oasis de vida donde se encontraba el único bosque de roble enano (Quercus lusitanica) de toda Galicia, florecía el escasísimo lirio del monte (Iris boissieri) y proliferaban miles y miles de especies animales y vegetales que necesitaría días para enumerar.

Monte Pindo - Formacion granitica y matorral

Formación granítica rodeada de un hermoso manto de matorral, como brezo y tojo, que daba cobijo y vida a una increíble variedad de fauna (ver importancia del matorral). En el Monte Pindo se respiraba un aire a naturaleza salvaje muy difícil de encontrar en el resto de la Península Ibérica. Foto del 24 de junio de 2013.


Un lugar único

Pero la enorme biodiversidad que atesoraba ese lugar no era su único tesoro. La belleza paisajística del Monte Pindo, un macizo granítico situado en el ayuntamiento coruñés de Carnota que alterna varios picos y planicies y culmina con la imponente Laxe de A Moa, es inigualable. Destacan sus impresionantes formaciones rocosas que, en primavera y verano, quedan rodeadas de un manto rosa y amarillo de brezos y tojos, enriquecedores del suelo y hogar de infinidad de especies animales. Si levantamos la vista al Este podemos ver las extensas tierras verdes de Mazaricos y Dumbría, hacia el otro lado, el mar, con las islas Lobeiras en primer plano y detrás el Cabo de Fisterra, el Fin del Mundo de los romanos, y por supuesto, las interminables playas de Carnota, paraíso de los deportes sobre las olas. Las puestas de sol desde el alto de A Moa, simplemente magníficas. Les puedo asegurar que los paisajes que se pueden ver desde el Monte Pindo no tienen nada que envidiar de lugares míticos como Mountain Table en Ciudad del Cabo o la Montaña del Corcovado en Río de Janeiro.

Monte Pindo vistas

Las paronámicas que se pueden admirar a medida que subimos por las laderas de O Pindo son espectaculares. En primer plano podemos ver las islas Lobeiras, al fondo, el Cabo de Fisterra, el fin del Mundo de los romanos. Foto del 24 de junio de 2013.


La Consellería de Medio Ambiente e Infraestructuras de Agustín Hernández “pasa” del asunto

Este lugar único debería haber sido protegido hace mucho tiempo, “de oficio” y al máximo nivel, por la Xunta de Galicia. Pero no lo hicieron. El conselleiro de Medio Ambiente e Infraestructuras, Agustín Hernández, muy veloz cuando se trata de matar lobos (ver noticia) o dilapidar dinero público con infraestructuras innecesarias y destructoras de la naturaleza  (ver Variante de Portosín), en lo referente a la protección del Monte Pindo simplemente prefirió mirar para otro lado. Evidenciando una vez más que el área de Infraestructuras de la Consellería ha fagocitado completamente a la de Medio Ambiente.

Salamandra común y mariposa pavo real

La variedad de flora y fauna que se podía encontrar en el Monte Pindo era extraordinaria. Foto izquierda realizada el 20-07-2013, salamandra común (Salamandra salamandra). Foto derecha realizada el 30-08-2013, mariposa pavo real (Inachis io). Es posible que ninguno de ellos siga con vida, al igual que otros millones de animales que murieron en el incendio.

Las vecinos toman la iniciativa

Para paliar este desinterés de la Xunta de Galicia por el Monte Pindo, en el año 2010 se creó la Asociación Monte Pindo Parque Natural con el objetivo, como indica su nombre, de que este lugar fuese declarado parque natural. Esta asociación desarrolló una incansable labor de difusión de la enorme riqueza biológica y paisajística de O Pindo, realizando innumerables acciones de información, culturales, reivindicativas y de concienciación de los diversos sectores de la sociedad gallega. Hace un par de meses se creó un grupo de trabajo, en el que voluntarios de diferentes campos tuvimos el honor de colaborar, para documentar la gran riqueza de fauna, flora y hongos que había en este lugar (ver catálogo). En solo unas semanas se lograron clasificar más de 650 especies, algunas de ellas tan señaladas como el rarísimo lirio del monte, el emblemático lobo ibérico, o el único bosque de roble enano que existía en toda Galicia. Y el trabajo no había hecho más que empezar.

lirio del monte y carballo enano

En el Monte Pindo se encontraban especies tan raras como el lirio del monte (Iris boissieri), foto izquierda, catalogada en peligro crítico de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (ver enlace) o el único bosque de roble enano (Quercus lusitanica) que existía en toda Galicia. Foto derecha. Imágenes cortesía de la Asociación Monte Pindo Parque Natural.

El infierno llega al paraíso

Pero el infierno llegó al paraíso. El 4 de septiembre de 2013 uno o varios delincuentes prendieron fuego en las inmediaciones del Monte Pindo, en el lugar de Arcos. Afortunadamente pudo ser extinguido después de quemar algo más de 50 hectáreas. Pero los incendiarios no estaban dispuestos a volver a fallar. El miércoles 11 de septiembre, los Bin Laden del monte gallego sabían que era su día y estaban dispuestos a destruir uno de los símbolos naturales de la costa gallega. El viento de norte era muy fuerte y la sequedad de la vegetación extrema. Esperaron a que anocheciera cuando ni los hidroaviones ni los helicópteros pueden actuar y volvieron a prender el monte. Esta vez tuvieron éxito. El fuego rápidamente empezó a extenderse por todo el Monte Pindo arrasando a un ritmo de más de 100 hectáreas cada hora. Los animales del lugar comenzaron la huida para intentar salvar su vida, otros intentaron esconderse en huecos y madrigueras, la mayoría murieron asfixiados o abrasados, al igual que el resto de árboles y plantas que les habían dado cobijo y vida. En poco tiempo la totalidad del Monte Pindo quedó convertido en cenizas. Más de 2.400 hectáreas de vida, la superficie equivalente a unos 4.000 campos de fútbol, destruidos.

Monte Pindo en llamas

El 11 de septiembre de 2013, a las 21:30 horas, y después de un intento fallido días antes, los delincuentes incendiarios lograron lo que querían, arrasar la flora y fauna del Monte Pindo e incluso poner en peligro a personas y casas. Foto cortesía de Oscar Corral.

Haciendo leña del árbol caído

Aprovechando el incendio del Monte Pindo han empezado a salir algunos “bien informados” asegurando que si hubiese estado destinado a uso ganadero o forestal esto no hubiese ocurrido. Dejando de lado el valor ecológico del Monte Pindo, que por sí solo justifica su existencia, y del enorme potencial como atracción de turismo de naturaleza, lo que no cuentan, porque no lo saben o porque no les interesa decirlo, es que gran parte de los incendios ocurridos en Galicia este año 2013 como el de Oia que quemó casi 2.000 hectáreas o muchos de los ocurridos en la conocida como “zona cero” de los incendios en Galicia, la Sierra del Barbanza, arrasaron enormes extensiones de terreno destinadas a usos ganaderos o forestales, muchas de ellas totalmente desbrozadas e incluso acotadas con cierres perimetrales, lo que no impidió que también fuesen pasto del fuego.

Parcela incendiada Porto do Son

Entre agosto y septiembre de 2013 ya han ardido en la Sierra del Barbanza, vecina al Monte Pindo, unas 2.000 hectáreas, muchas de ellas repobladas, desbrozadas e incluso cercadas con cierres perimetrales financiados con dinero público (En la foto, parcela repoblada y cercada arrasada por un incendo el 12-09-2013 en el ayuntamiento de Porto do Son-Sierra del Barbanza). La teoría de algunos que aseguran que el Monte Pindo no se hubiera quemado si estuviese destinado a la ganadería extensiva o a la explotación maderera se cae por su propio peso.


No conseguirán matar el sueño

Las teorías sobre las razones que llevaron a los delincuentes a destruir la fauna y flora del Monte Pindo son muy variadas: unos apuntan, al igual que en el macroincendio de Oia, a intereses ganaderos, otros señalan al sector forestal… En todo caso que quede claro, si lo que pretendían era matar a miles y miles de animales, lo consiguieron. Si pretendían destruir el matorral para crear nuevos pastos para el ganado, lo consiguieron. Si pretendían desplazar la caza (la que pudo escapar del fuego) para otros sitios más accesibles, lo consiguieron. Pero si creen que consiguieron matar el sueño de miles de personas de ver convertido el Monte Pindo en un Parque Natural, están muy equivocados. La naturaleza renacerá de nuevo y ocupará otra vez lo que nunca debió haberle sido arrebatado. Por eso, hoy más que nunca, MONTE PINDO PARQUE NATURAL.

Monte Pindo vistas al océano Atlántico

Impresionante vista del Monte Pindo (24-06-2013). Hay quien preferiría verlo convertido en una macrogranja de ganadería extensiva o en un eucaliptal donde fuese posible plantarlo, despreciando totalmente el enorme valor ecológico, arqueológico y paisajístico de este paraje incomparable. Esperemos que no se salgan con la suya. Hoy más que nunca, MONTE PINDO PARQUE NATURAL.

6 comentarios a “Monte Pindo, el fuego no quemó la esperanza”


  1. Antonio says:

    Claro que no conseguirán matar el sueño. La gente que amamos la naturaleza estamos acostumbrados a recibir muchos palos pero también a levantarnos y luchar con mas fuerza.Como bien dice Manuel en este impresionante reportaje MONTE PINDO PARQUE NATURAL.

  2. xurxo says:

    Monte Pindo Parque Natural!!

  3. Toño says:

    Todo lo que veo es un grupo de ilusos (entre los que, en el fondo, me cuento) pretendiendo crear racionalidad en un universo profundamente tercermundista y triste.

  4. javi says:

    Yo no entiendo el sin sentido de los incendios, ni los intereses que puede mover esas barbaridades. Así ardan en las llamas del fuego eterno los responsables.

    Manuel como siempre, magnífico.

  5. Manuel says:

    Toño, no creas que lo que dices no se me pasa por la cabeza en más de una ocasión. Hay que tener un poco de espíritu quijotesco para defender al medio ambiente de este binomio político-económico al que la naturaleza no le importa lo más mínimo y todas las razones que alegues, simplemente, les resbalan.

    Alguien dijo que el mal existe en este mundo, no porque haya personas malas, sino porque las personas buenas no hicieron nada por evitarlo. Esperemos que algún día esas personas buenas, que ahora miran para otro lado, den un paso al frente y exijan, aunque sea con la mitad de fuerza que se pide la titularidad de Casillas, un respeto por la flora y la fauna. Pero que se vayan apurando porque dentro de poco no habrá mucho que proteger. Y creo que no peco de pesimismo, sino de realismo.

    Javi, no sé si arderán en el fuego eterno los responsables de esto, yo me conformaba con que lo pagaran en la carcel de A Lama. Pero creo que en este caso, como en tantos otros, no ocurrirá.

    Gracias Antonio por tus amables palabras.

    Y como no Xurxo,de acuerdo contigo, ahora más que nunca, MONTE PINDO PARQUE NATURAL.

    Y la Sierra del Barbanza y del resto de Galicia, si no es mucho pedir, que no la destruyan mucho más.

    PD.- un recuerdo para Vulcano, el pobre toro que ayer fue torturado hasta la muerte en Tordesillas.


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