La caza de ballenas en Galicia y algo más

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La mañana del 27 de abril de 1980 dos bombas hundían en el puerto de Marín a los balleneros IBSA I y II , aunque el IBSA I posteriormente pudo ser reflotado y reparado. El atentado fue reivindicado por Sea Sheperd Conservation Society, entidad creada por Paul Watson, que había abandonado Greenpeace porque era partidario de utilizar métodos más contundentes para defender a los animales. Los activistas de Sea Sheperd, mucho antes de que los pudiéramos ver por televisión persiguiendo a los balleneros japoneses, defendieron a los grandes cetáceos en las costas de Galicia. La organización de Paul Watson justificó el ataque acusando a la flota ballenera española de violar el cupo de capturas que tenía asignado (ver documento). Fue la puntilla a una industria que tenía los días contados.

Ibsa I y II hundidos en Marin (Celestino Pardelles)En los años 80 las dos únicas factorías balleneras españolas que quedaban en activo estaban en Galicia, en Cangas y Caneliñas. El hundimiento, en 1980, de los balleneros IBSA I y II a manos de miembros de Sea Sheperd, se produjo en una época en que la flota ballenera gallega se encontraba en el centro de la polémica, acusados de incumplir las cuotas de captura asignadas.

 

ANTECEDENTES: LA CAZA DE BALLENAS EN LOS AÑOS 20

La flota ballenera gallega en la década de 1920 estaba formada por barcos de pequeño porte que se limitaban a cazar a los animales y remolcarlos a la fábrica de Caneliñas (Cee-A Coruña) que estuvo operativa desde 1924 a 1927 o a grandes barcos factoría fondeados en la Ensenada de Barra, en la Ría de Aldán y en la Ría de Corcubión. Por esta razón, estos pequeños balleneros no podían alejarse mucho de la costa para que el animal capturado llegase a las factorías en buen estado de conservación.

Es imposible saber a ciencia cierta cuantos cetáceos mataron en Galicia en esos cuatro años (de 1924 a 1927). Se estiman entre 2.200-3.000 los rorcuales (comunes, norteños, azules…) y cachalotes cazados, pero no hay censos fiables que permitan dar una cifra exacta. En 1927 cesó la actividad ballenera en Galicia, unos dicen que por el descenso de las capturas, otros por problemas económicos…

En esta misma época, de 1921 a 1926, también estuvo en funcionamiento una factoría terrestre, así como otras flotantes, en Getares (Algeciras), al igual que en Galicia, es difícil dar una cifra exacta de cuantos rorcuales y cachalotes dieron caza, aunque se cree que sobrepasó de largo los 4.000 ejemplares. En 1926 cesó la actividad ballenera en esta zona.

Lo que sí parece demostrado es que durante esta época, tanto en aguas de Galicia como en Algeciras, la especie “estrella” de los balleneros fue el rorcual común.

 whale-balaenoptera-physalusFoto: rorcual común, el segundo animal más grande del mundo. Se desconoce la cifra exacta de cetáceos muertos en aguas españolas en los años 20, lo que se sabe seguro es que el rorcual común fue la especie más cazada en esta época.

 

ÉPOCA DORADA DE LA CAZA DE BALLENAS EN GALICIA (1951 – 1985)

Después de dos décadas sin cazar ballenas de forma industrial en España, la actividad se reanudó en 1947 en Benzú (Ceuta) y en 1950 en Getares (Algeciras). La caza de ballenas en Galicia volvió en 1951 con la reapertura de la factoría de Caneliñas. Ese año mataron un rorcual común, aunque se cree que fue para probar la maquinaria. La actividad ballenera en aguas gallegas no comenzó verdaderamente hasta 1952.

Durante la segunda mitad del siglo XX estuvieron activas tres factorías terrestres en Galicia: Caneliñas en Cee (A Coruña), entre 1951 y 1985, Balea en Cangas (Pontevedra) entre 1955 y 1983 y Cabo Morás en Xove (Lugo) entre 1965 y 1975. En estos años descuartizaron 6.337 cachalotes, 4.686 rorcuales comunes, 291 rorcuales norteños, 17 ballenas azules y 2 yubartas contribuyendo de forma importante a esquilmar a los grandes cetáceos de aguas del Atlántico Norte.

 Cachalote caneliñasFoto, cachalote en Caneliñas. Miles de cachalotes y rorcuales fueron descuartizados en la factoría de Caneliñas (Cee-A Coruña). Esta fábrica operó desde 1924 a 1927 y desde 1951 a 1985.

 

Para abastecer a estas tres factorías estuvieron en activo, en diferentes épocas, un total de 8 viejos balleneros (construidos entre 1929 y 1943), el mayor de los cuales no llegaba a los 45 metros de eslora. Como no eran grandes buques factoría, sino simples barcos cazadores, debían remolcar, lo antes posible, los animales muertos a alguna de las tres fábricas en tierra, por lo que su radio de acción no superaba las 150 millas.

Estos barcos disparaban los llamados “arpones calientes” provistos de una cabeza explosiva que detonaba a los pocos segundos de clavarse en el animal. Si el arponero acertaba en un órgano vital, la muerte podía ser relativamente rápida, pero muchas veces no era así y era necesario un segundo disparo. Tampoco era raro que el arpón no detonara, o atravesase al cetáceo e hiciese explosión fuera de su cuerpo, con lo cual la agonía se alargaba todavía más.

También había quien se oponía al uso de arpones con cabeza explosiva por los grandes daños internos que causaban al animal que hacían que disminuyese su valor en el mercado, y preferían seguir utilizando “arpones fríos”, es decir, sin explosivo. El cetáceo podía tardar horas en morir desangrado.

 

Arponero GaliciaEl arpón con punta explosiva no siempre mataba rápido al animal. Además, algunos balleneros preferían arpones sin explosivos porque causaba menos destrozos en la carne de la ballena y, por tanto, tenía mayor valor en el mercado.

 

La caza de ballenas preñadas no era algo inusual. Aunque no se llevó un control exhaustivo del tema, hay datos de las medidas exactas de 133 fetos. Tampoco era excepcional la muerte de hembras lactantes. Estudios realizados entre 1982 y 1985 detectaron leche en las mamas de 22 hembras de rorcual común.

 

FIN DE LA CAZA DE BALLENAS

En la década de 1930, cuando ya habían sido esquilmadas las poblaciones de grandes cetáceos de buena parte del planeta, se puso en evidencia la necesidad de tomar medidas, más que por amor a las ballenas, porque no querían acabar con la gallina de los huevos de oro. Pero no fue hasta 1946 cuando se creó la Comisión Ballenera Internacional con el fin de regular la caza y el comercio de cetáceos.

España se negó durante décadas a formar parte de la CBI para poder así cazar ballenas sin atenerse a cupos, épocas de veda ni reglas. Bien es cierto que las capturas realizadas por los pequeños balleneros españoles, siendo muy importantes, estaban lejos de las que efectuaban gigantescos barcos- factoría de países como Japón, la URSS… Pero también es cierto que la flota española operaba en una superficie de océano muy reducida, próxima a las costas de la Península Ibérica, con lo cual la presión sobre los cetáceos en estas zonas era muy fuerte.

En los años 70 varias especies de cetáceos estaban al borde de la desaparición y empezó a calar entre la población de muchos países la necesidad de parar totalmente la caza de ballenas. España, en esta década, seguía sin ingresar en la Comisión Ballenera Internacional por lo que ni cumplía cuotas de capturas ni respetaba la prohibición de cazar especies en peligro de extinción como la ballena azul. Los balleneros de nuestro país tenían una pésima imagen, y no solo fuera de nuestras fronteras. Diputados españoles reconocieron que la flota hispana se dedicaba a “capturar ballenas de forma pirata por un lado y vender estas capturas a un país miembro de la CBI (Japón) por otro”. Finalmente España cedió ante la presión internacional y se adhirió en 1979 a la Comisión Ballenera Internacional.

 

Greenpeace ballena arponeadaLa defensa de las  ballenas se convirtió en uno de los objetivos principales de muchas asociaciones ecologistas, sobre todo a partir de los años 70. Las imágenes de lanchas neumáticas de Greenpeace interponiéndose entre las ballenas y  los arpones contribuyeron a concienciar a la opinión pública mundial.

 

Una vez dentro de la Comisión Ballenera Internacional, España seguía siendo acusada por organizaciones ecologistas de violar las cuotas que tenía asignadas. Fue en este contexto cuando activistas de Sea Sheperd (los pastores del mar) adosaron sendas bombas bajo el casco de los balleneros IBSA I y II que estaban atracados en el puerto de Marín mandándolos a pique.

Estaba claro que la caza de ballenas en España, y en el resto del mundo, tenía los días contados. Gran parte de la ciudadanía estaba horrorizada con las imágenes que organizaciones como Greenpeace hacían públicas de la muerte de estos gigantes. En España casi nadie entendía como el país seguía dando esta mala imagen sosteniendo un negocio que, tal y como señaló el diputado Gregorio Peces-Barba, daba empleo a menos de un centenar de personas en 1981.

La caza de ballenas siguió decayendo hasta que el 1 de enero de 1986 entró en vigor la moratoria internacional de la caza de ballenas. En 1985, último año de caza, los balleneros gallegos capturaron 48 rorcuales comunes, 18 machos y 30 hembras. Fue el fin de la industria ballenera en Galicia, y en casi todo el mundo. Excepto en algunos países que siguen matando a estos maravillosos seres de los océanos, amparándose en motivos “científicos” o “culturales”.

 Carne ballena supermercado japonFoto: bandeja con carne de ballena en una tienda de Japón. El país nipón denomina “caza científica” a lo que no es más que surtir a los supermercados del país de carne de cetáceo.

 

ESPECIES DE CETÁCEOS CAZADOS EN GALICIA

Antes de seguir, debemos aclarar, ¿qué es una ballena? Ballenas verdaderas solo hay cuatro especies en el mundo: ballena de Groenlandia, ballena franca del Pacífico, ballena franca austral y ballena franca glacial, también llamada ballena vasca, que era la única que nadaba en aguas Peninsulares. Sin embargo, en sentido más amplio, también se usa el término “ballena” para nombrar al resto de cetáceos misticetos (con barbas filtradoras) como los rorcuales, que tienen surcos en la garganta de los que carecen las ballenas verdaderas, y las ballenas grises. Incluso algunos van más allá y emplean la palabra ballena para designar a grandes cetáceos odontocetos (con dientes) como los cachalotes.

Como las ballenas vascas, antiguamente muy comunes, fueron exterminadas de aguas del norte peninsular mucho tiempo atrás. Las especies de cetáceos cazados por la flota ballenera gallega en el siglo XX fueron las siguientes:

– Rorcual común (Balaenoptera physalus), es el segundo animal más grande del mundo, sólo superado por el rorcual azul. En Galicia el mayor ejemplar lo cazó el buque Temerario, el 25 de agosto de 1973, era una hembra de 22,50 metros. Solo en Galicia mataron, entre 1951 y 1985, a 4.686 de estos animales. Este rorcual también fue duramente perseguido en otros mares del mundo. Actualmente se encuentra en peligro de extinción.

 

Ballena en factoria Balea de CangasRorcual común en la factoría de Balea en Cangas. Pueden apreciarse perfectamente los pliegues en la garganta propios de los rorcuales, de hecho “rorcual” es una palabra de origen noruego que significa, “con surcos en la garganta”.

 

– Cachalote (Physeter macrocephalus), la célebre “ballena asesina” de Moby Dick fue la víctima principal de la flota gallega en la segunda mitad del siglo XX. De nada le sirvió ser el animal con el cerebro más grande, ni el mamífero que bucea a mayor profundidad… 6.337 cachalotes, todos machos, fueron muertos por la flota gallega entre 1952 y 1980. El mayor ejemplar en Galicia lo cazó el ballenero Lobeiro el 20 de abril de 1961, medía 19,8 metros.

Pero no solo se arponearon cachalotes con fines comerciales. Al dictador Francisco Franco le encantaba cazar cachalotes como hobby, y parece que tampoco le hacía ascos a cargarse algún rorcual si se le ponía a tiro. Montaban un arpón en su yate Azor y se lanzaba a surcar los mares a emular al capitán Ahab. En ocasiones duraba varias horas la agonía del animal, al que clavaban innumerables arpones, e incluso lo acribillaban con disparos de carabina, hasta que sucumbía al invencible caudillo. Despues, si no había cerca una factoría ballenera a la que endosarle el muerto, remolcaban el cadáver a algún puerto, metiendo en un compromiso a los vecinos del lugar que no sabían como deshacerse de la enorme criatura.

 

Cachalotes Franco Pasajes y BermeoFotos: al dictador Francisco Franco le gustaba ir a cazar cachalotes por hobby. El pobre animal de la izquierda, llevado al puerto de Pasaia, tuvo una agonía de más de 9 horas. El de la derecha fue remolcado al puerto de Bermeo.

 

– Rorcual azul, más conocido como ballena azul (Balaenoptera musculus), es el mayor animal, que se sepa, que ha existido sobre la Tierra. Puede superar los 33 metros y las 190 toneladas. No es frecuente que visite aguas próximas a Galicia. Aunque su caza estaba prohibida a nivel internacional desde mediados de los años 60, España siguió matando rorcuales azules con posterioridad a esa fecha aprovechando que no era miembro de la Comisión Ballenera Internacional. Desde 1958 hasta 1978 en Galicia mataron 17 ballenas azules. Actualmente sus poblaciones siguen muy lejos de haberse recuperado y continúa catalogada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza en peligro de extinción.

 

Rorcual azulFoto, el animal más grande del mundo, el rorcual azul, también llamado ballena azul, con su cría. A pesar que desde mediados de los años sesenta existía la prohibición internacional para cazar a estos animales, los balleneros españoles continuaron haciéndolo hasta 1978. Viendo su forma esbelta cuesta creer que pueda pasar de las 190 toneladas de peso.

 

– Rorcual norteño, también llamado ballena boreal (Balaenoptera borealis), es un animal muy veloz que puede llegar a nadar a más de 45 km/h. Protegida desde 1976 por la Comisión Ballenera Internacional, en Galicia se cazó hasta 1979. En total, desde 1957 hasta 1979, fueron liquidados en Galicia 279 rorcuales norteños . Hoy en día siguen catalogados en peligro de extinción.

– Yubarta o ballena jorobada (Megaptera novaeangliade), es uno de los cetáceos más mediáticos del mundo y visitante ocasional de aguas gallegas. Les encanta saltar fuera del agua con sus grandes aletas blancas extendidas. Las yubartas entonan las canciones más complejas de todo el reino animal. Las sondas Voyager que ya han atravesado el Sistema Solar llevan a bordo un disco de oro que contiene, entre otros, el canto de estos rorcuales. Al mismo tiempo que Carl Sagan enviaba hacia las estrellas el canto de las yubartas, la flota gallega, en 1974 y 1976, mandaba para “el cielo” a 2 de estos animales que osaron acercarse a nuestras costas. Fueron, que se tenga constancia, los únicos ejemplares abatidos en Galicia.

 

EN MEMORIA DE LA BALLENA VASCA

Las ballenas francas glaciares (Eubalaena glacialis), en siglos pasados eran muy abundantes, desde las costas de Galicia hasta el Pais Vasco. Se llaman “francas” por que son fáciles de cazar: son lentas, con la cabeza muy grande y flotan una vez muertas, a diferencia de los rorcuales que son mucho más rápidos, esbeltos y se hunden al morir. Los vascos se convirtieron en verdaderos especialistas en darles muerte, tanto es así que a estas ballenas se las conoce como ballenas vascas.

Las ballenas vascas tenían en el golfo de Vizcaya uno de sus lugares de invernada. Acostumbraban a reproducirse cerca de las costas del norte de la Península Ibérica donde eran avistadas desde atalayas ubicadas en montes y acantilados costeros. Muchas veces quien delataba la presencia de estas ballenas eran las crías que, con sus juegos y saltos, se hacían visibles desde la distancia.

 

Ballena franca glacial costas norteamericaFoto: ballena vasca con su cría en las costas de Norteamérica. Esta foto, hoy en día, es imposible de realizar en aguas de la Península Ibérica donde fueron exterminadas.

 

Los balleneros vascos embarcaban en pequeñas lanchas a remo y se dirigían, lo más rápido que podían hacia los cetáceos, de aquí se cree que vienen las carreras de traineras. Con esas embarcaciones a remo y arpones que se lanzaban manualmente, existía la posibilidad de que la ballena escapase, pero los vascos, conocedores del fuerte vínculo familiar que une a estos animales, fijaban su primer objetivo en las hembras con crías. Primero mataban a la cría, más lenta que los adultos, y se aseguraban la posterior muerte de la madre que nunca abandona a su hijo. Esta técnica de herir primero a la cría para asegurarse de que la madre no escapará la siguen utilizando hoy en día, a pesar de ser ilegal, en la caza, por motivos “culturales” de yubartas en la isla caribeña de Bequia.

 Caza ballena desembocadura rio Urumea finales XIXImagen: caza de ballenas vascas frente a San Sebastián. Los balleneros vascos herían antes a las crías, más lentas y confiadas, para asegurarse de que su madre no intentaría huir.

 

Fue tal la presión que ejercieron sobre estos cetáceos que en el siglo XVI sus poblaciones ya estaban muy diezmadas. En todo el siglo XIX solo hay constancia de la muerte de 4 de estos gigantes en el País Vasco. La última ballena vasca en aguas del norte peninsular fue cazada en el año 1901 en la localidad guipuzcoana de Orio. Como los vascos hacía mucho tiempo que habían olvidado su tradición ballenera utilizaron dinamita para reventar al pobre animal.

Las ballenas vascas fueron exterminadas, no solo por los vascos sino también por las flotas balleneras de otros países, y su número nunca llegó a recuperarse. En aguas europeas los avistamientos son ocasionales y muchas veces ni siquiera confirmados. En todo el mundo solo quedan unos pocos cientos de ballenas vascas que sobreviven, en su mayor parte, en aguas de Norteamérica. También hay una pequeña población, que acude con sus crías a invernar, a la Bahía de Cintra, en el Sahara. En estos pocos animales reside la esperanza de la salvación de una especie.

Ultima ballena vasca Orio 14-05-1901Foto: la última ballena franca fue abatida en el Pais Vasco, en 1901, en Orio. Como los vascos hacía tiempo que no se dedicaban a esta actividad y las técnicas de caza tradicional habían desaparecido, mataron a la pobre ballena con dinamita. Cruel fin para tan magnífico animal.

5 Comentarios

  1. muy buen articulo, no sabia que habia tantas “ballenas” por nuestras costas en el pasado

  2. La tercera foto no es de caneliñas es en la ballenera de benzu es mi abuelo que en paz descanse, por cierto gracias por la foto me gustaria saber de donde la ha sacado.
    gracias.

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