El único parásito capaz de reemplazar un órgano

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Hace ya bastante tiempo Sole nos presentaba en este blog una imagen espectacular de un pez en la que se veía un extraño “inquilino” asomando por la boca. Dicha imagen estaba mostrando un parásito que sustituye la lengua de su hospedador, siendo de este modo uno de los parásitos que ponen los pelos de punta al pensar en el pobre al que le ha tocado sufrirlo…

Fotografía de Carl Zimmer

El parásito en cuestión se llama Cymothoa exigua, y es un pequeño crustáceo de unos tres o cuatro centímetros de largo. Su pariente más conocido es Anilocra physoides, conocido como piojo de mar, y que es uno de los parásitos más comunes que nos podemos encontrar en los peces. En nuestras salidas submarinas vemos numerosos peces portando a estos oportunistas pasajeros.


Imagen de un serrano con un piojo de mar adosado a su parte dorsal. La imagen es una captura de pantalla de un vídeo realizado para “Mar por dentro”

¿Cómo hace para llegar a sustituir la lengua? Este parásito entra por las branquias de su hospedador hasta la boca, y se une a la base de la lengua. Entonces empieza a extraer sangre de la arteria que riega la lengua uniéndose por medio de sus tres pares de patas delanteras hasta que causa la atrofia de ésta. Después une su propio cuerpo a los músculos de la base de la lengua sustituyendo el órgano original, manteniendo con su cuerpo la tensión sanguínea de su hospedador. El pez puede usar al parásito del mismo modo que usaba su lengua y al parecer no sufre ningún otro daño, por lo que es considerado el único parásito que puede sustituir un órgano manteniendo la funcionalidad de éste. Se ha visto que la alimentación de Cymothoa exigua se basa en las mucosas de su hospedador, sin mostrar interés en el alimento que éste ingiere.

Para los que os lo estéis preguntando, este parásito se considera inofensivo para los humanos, aunque si se coge vivo puede producir picaduras.

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Soy biólogo y realizo estudios de doctorado en el Cuvi en el área de Biología Celular y Molecular. Mi afición por la naturaleza me viene desde pequeño, cuando criaba en casa bichos como renacuajos y hormigas para gran regocijo de mi madre... Mi posición dentro de Axena se podría definir como "El último mono". Intento asistir a todas las actividades que puedo, buceando, metiéndome en cuevas o recorriendo monte. Al blog intento aportar aquello que me interesa, escribiendo sobre temas que me llaman la atención y creo que pueden interesar a la gente, siendo de esta manera el primero en aprender algo. También intento mostrar el mundo de lo microscópico en las serie Micronaturaleza, aprovechando los medios de los que dispongo y la paciencia de mis jefes...

4 Comentarios

  1. Ufffh que alivio la última frase del post,jejejeje. Espeluznante, imaginar algo vivo en tu boca.

  2. Madre mía que mal rollo…casi parece Alien…

    Y coincido con javi…que alegría leer la última frase!!

  3. Este bichejo da mal rollito….los otros eran feucos los pobres, o desagradables a la vista, pero este….es repugnantillo x lo q hace…..y eso q al pez de la primera foto le da un aspecto de naricilla de cerdito!!

  4. Pues a mi me gustan los parásitos, tienen unas adaptaciones de la leche y son super curiosos :) Muy chulo y además, gran detalle el saber por fin que isópodo es el que tanto veíamos… :)

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